¿Tienes prisa? ¡Párate! (II)

Después de la frenada física, está la parada mental.
Ésta requiere de mayores frenos. Lo primero es observar tu cantidad de pensamientos, sólo darte cuenta. Qué cotorra habita en tu mente pensante. Ese yo pensante que suelta pensamientos a chorro, y en algunos momentos, hasta los quieres verbalizar ¡todos!

Falso Buenismo (II)

Falso Buenismo (II)

Lo primero es reconocer que a veces, esa bondad no es verdadera, claro que otras de veces sí, pero distinguir cuando no lo es. Si te hace sentir plena, llena de alegría, gratitud, sintiendo que recibes en el mismo acto de bondad, ahí estás en paz, equilbrio, amor, entonces, es bondad. Si no, es una automanipulación, una bondad disfrazada que busca reafirmar el buenismo para ser merecedora.